Hna. Ana Belén Verísmo
Celebrar la fiesta del Padre Coll en el contexto del Jubileo de la Iglesia y de los 150 años de su pascua, nos regala la oportunidad de profundizar y empaparnos de la esperanza que él vivía.
La esperanza no es un bello discurso.
La esperanza es compromiso real y concreto.
El Padre Coll vivía la esperanza y generaba esperanza en medio de las personas con quienes se relacionaba y a quienes anunciaba la Buena noticia de Dios, el Evangelio.
¿Cómo vivía la esperanza?
¿Cómo generaba esperanza?
Dejemos resonar sus palabras:
- Lo importante no es decir una palabra, sino ser valiente para pronunciar la primera palabra de reconciliación.
- Quien ama a Dios conserva la paz en su corazón y la manifiesta en su semblante, tanto en los momentos difíciles como en los momentos buenos.
- “Para enseñar la caridad, primero hay que vivirla”
Recordad que: sin la oración no es posible.
Y es así como un fuego, produce otro fuego; como la esperanza enciende esperanza.
¡¡¡¡¡¡Feliz fiesta!!!!!









