Queridas hermanas y amigos:
¡Feliz fiesta!
Este año recordamos donde se inició este gran proyecto de Dios para la Iglesia y el mundo a través de Domingo de Guzmán.
Es aquí donde santo Domingo tuvo una visión muy importante: mientras oraba vio a los dos grandes apóstoles: San Pedro, quien le entrega un bastón, signo de la misión apostólica; y San Pablo, quien le entrega un libro, signo del Evangelio y de la Palabra que debía anunciar. Entonces los dos le dijeron: “Ve y predica, porque para esto has sido llamado por Dios.”
La Orden de Predicadores se expande por el mundo y, en la diversidad de sus ramas, continua la predicación de la Buena Noticia de Dios manteniendo los elementos esenciales del Carisma.
La Familia Anunciata, también hoy celebra y festeja lo que cada día deseamos hacer vida: alabar, bendecir y predicar.
En una escucha contemplativa de la realidad, queremos leer la voluntad de Dios y responder con alegría, fidelidad, compromiso y responsabilidad. Desde Caleruega, tierra natal de santo Domingo, os deseamos una feliz fiesta.

Hna. Ana Belén Verísimo, OP
PRIORA GENERAL









