25 años de vida consagrada celebrados en Lézignan-Corbières

Sep 4, 2026 | Noticias

La comunidad de Lézignan-Corbières, Francia, vivió con alegría y gratitud la celebración de los 25 años de profesión religiosa de la Hna. Veneranda Nyirahatangiman. Fue una jornada marcada por la acción de gracias a Dios por el don de su vocación y por tantos años de entrega al servicio de Dios, de la Iglesia y de la misión congregacional.

La celebración eucarística de acción de gracias estuvo presidida por Mons. Bruno Valentin, obispo de Narbona y Carcasona, acompañado por varios sacerdotes, entre ellos el párroco y el vicario de Paroisse Saint Régis. La presencia del obispo y de los sacerdotes expresó de manera especial la comunión de la Iglesia y el acompañamiento a la vida consagrada.

La comunidad de Lézignan-Corbières es una de las casas dependientes directamente a la Priora General. Por este motivo, la Hna. Ana Belén Verísimo García, Priora General, junto con algunas Consejeras Generales, quiso estar presente en esta celebración como expresión de acción de gracias a Dios por la vocación de la Hna. Veneranda y como signo de comunión y fraternidad.

La celebración contó también con la presencia de las señoras mayores de la casa, a quienes las hermanas acompañan y cuidan, así como de sus familiares, miembros de la parroquia, benefactores, amigos de la Hna. Veneranda y de la comunidad. Todos quisieron unirse a este momento tan significativo, haciendo de la celebración una verdadera expresión de familia, cercanía y fraternidad.

Durante una solemne celebración eucarística, la Hna. Veneranda renovó su consagración a Dios como Dominica de la Anunciata, reafirmando con alegría y confianza el sí pronunciado hace 25 años.

Antes de concluir la Eucaristía, la Hna. Veneranda dirigió unas palabras de agradecimiento a todas las personas que han sido significativas en su vida y en su camino vocacional.

También la Hna. Ana Belén expresó su agradecimiento a todas las personas que quisieron acompañar a la Hna. Veneranda en esta celebración. De manera especial, agradeció al pueblo de Lézignan-Corbières por la acogida, el acompañamiento y el apoyo que brinda a la comunidad de hermanas en el desarrollo de su misión.

Después de la solemne celebración eucarística, todos se trasladaron a la sala parroquial, donde compartieron una sencilla comida preparada con cariño. En un ambiente alegre y fraterno, continuaron celebrando y dando gracias por la vocación de la Hna. Veneranda y por el camino compartido durante estos 25 años.

La celebración de este aniversario fue, ante todo, una oportunidad para dar gracias a Dios por el don de la vocación consagrada, por la fidelidad que sostiene cada día y por todas las personas que forman parte del camino de las hermanas.

Damos gracias a Dios por la vocación de la Hna. Veneranda y le pedimos que la conserve siempre fiel a su llamada, renovando cada día su entrega al Señor y a la misión de la Anunciata.

¡Felicidades, Hna. Veneranda, por estos 25 años de entrega, fidelidad y servicio!