El Encuentro Internacional de Carisma 2026 se celebró del 5 de julio al 15 de agosto de 2026, en torno al tema: «Beber del manantial, renovar el sí, caminar en comunión». Reunió a 22 hermanas participantes procedentes de África, América y Asia.
La sesión se desarrolló en dos etapas: primero en Madrid, en la Casa General, y después en Vic, en la Casa Madre.
La segunda parte, celebrada en Vic, la dedicamos a afianzarnos en la identidad de la Congregación y a profundizar en la vida de nuestro fundador, San Francisco Coll, así como la de la primera Priora general, Madre Rosa Santaeugenia, presentada como modelo de Dominica de la Anunciata y educadora. Repasamos también la Historia de la Congregación y el testimonio de audacia y entrega apostólica de tantas generaciones de hermanas.
Las reflexiones dedicadas al crecimiento vocacional y a la madurez humana y espiritual nos permitieron profundizar en los retos relacionados con nuestra consagración. Pusieron de relieve, en particular, la importancia del autoconocimiento y de acoger el amor de Dios. Estas enseñanzas contribuyeron a renovar la mirada hacia nosotras mismas y hacia los demás, al tiempo que invitaban a maravillarse ante el misterio de Dios en la persona humana.
El compromiso de la Congregación con los Entornos Seguros también ocupó un lugar importante, suscitando una toma de conciencia y subrayando la necesidad de formarse más para proteger mejor a las personas vulnerables. La interculturalidad y la itinerancia fueron dos aspectos que también motivaron nuestro cuestionamiento personal y nuestra reflexión.
El descubrimiento de la cuna de la Orden Dominicana (Prulla y Fanjeaux), del pueblo y la casa natal del Padre Coll, el recorrido por sus huellas y la visita a los lugares de la muerte y la sepultura de nuestras Hermanas Mártires constituyeron momentos especialmente intensos. Estas experiencias reavivaron nuestro celo apostólico y renovaron nuestro compromiso con el testimonio de su fe. También fue muy significativo recorrer los lugares relacionados al P. Coll y la Congregación en Vic, Moià, Puigseslloses…
Las visitas a las comunidades de hermanas, y especialmente a aquellas de hermanas mayores o que se enfrentan a la enfermedad, también nos han permitido dar gracias por su vida consagrada y su compromiso al servicio de la Congregación.
Por otra parte, las celebraciones, los momentos de ocio, las comidas, los trabajos en grupo y la preparación de las diferentes actividades han favorecido el intercambio y reforzado los lazos de fraternidad intercultural entre las participantes.
La sesión concluyó con la celebración del 170º aniversario de la congregación. En esta ocasión, la Hermana Ana Belén, Priora general, envió a las participantes en misión, invitándonos a ser signos de esperanza en nuestras comunidades.
Las participantes queremos expresar nuestra gratitud al Consejo General de la Congregación por los esfuerzos realizados para que este encuentro fuera un éxito y oramos para que siga dando frutos abundantes en nuestras vidas, comunidades y misión.
¡Viva la Anunciata, hoy y siempre!
H. Audrey HOUNYO


















