TERCER DÍA DE ESPIRITUALIDAD – XV Capítulo Provincial, Provincia San Raimundo de Peñafort

Abr 10, 2025 | Noticias

La jornada de hoy ha comenzado con la celebración de la Eucaristía. Los textos de la Palabra de Dios sirvieron como introducción a lo que posteriormente serían las dos charlas del día.

En la homilía, fray Jesús Díaz Sariego, OP, hizo referencia a los textos bíblicos: Daniel 3,14: “Bendito sea Dios que envió un ángel a salvar a sus siervos…” y Juan 8,31-42: “Si Dios fuera vuestro Padre, me amaríais, porque yo salí de Dios… y no he venido por mi cuenta.”

En sus exposiciones, fray Jesús, desarrolló el tema: ¿Qué nos puede ayudar a seguir a Jesús?
Destacó dos aspectos fundamentales:

1º. Purificar los propósitos.
Debemos manifestarnos y actuar como personas auténticas; ser quienes realmente somos y no escondernos tras una máscara. Para ello, es necesario integrar todas las partes de nuestro “yo”, purificar nuestras intenciones y reconciliarnos con nosotros mismos, aceptándonos con serenidad tal como somos. Se trata de ser más realistas y evitar el narcisismo tan evidente en nuestra sociedad.

En la actualidad, se valora mucho la transparencia: mostrar en nuestras acciones lo que verdaderamente somos. Es conveniente desterrar el activismo que consiste en llenar el tiempo de actividades que nos impiden reflexionar y que rehúye el silencio, necesario para encontrarnos con nosotras mismas. Vaciarse para llenarse de lo verdaderamente importante.

2º. Desarrollar una actitud de humildad, entendida hoy como aceptación de la verdad: asumir nuestro pasado, nuestros orígenes y el presente tal como es, evitando los delirios de grandeza del pasado. En este contexto, mencionó la cita de Juan 13,8: “Si no te dejas lavar los pies, no tienes parte conmigo.” Cuando nos mostramos más humildes, generamos más confianza y somos más creíbles por parte de nuestros contemporáneos.

También hizo referencia a la falta de líderes tanto del pasado como de la actualidad. Los jóvenes no tienen referentes claros y positivos para asentar su vocación. Es fundamental purificar nuestras expectativas, nuestras acciones y nuestros proyectos de futuro. Una nota interesante que destacó el padre es que la doctrina de los últimos Papas sigue siendo un referente para algunos sectores de la sociedad actual. El pensamiento del Papa Francisco tiene un liderazgo mundial.

Subrayó también la importancia de desarrollar la autoridad moral y la voluntad de llegar a acuerdos, así como abandonar las discusiones vacías, las guerras dialécticas y los enfrentamientos estériles, sin cansarnos nunca del diálogo. Como dice el Papa:“Nadie puede pelear la vida aisladamente.” Se necesita una comunidad que nos ayude a soñar juntas. Cuando luchamos solas, corremos el riesgo de vivir de espejismos, de ver lo que no existe.

Destacó también el valor del reconocimiento, que hoy tiene gran importancia en todos los ámbitos, también en la vida religiosa. Es esencial que cada hermana se sienta reconocida y valorada.

En su exposición, subrayó la importancia de cultivar una actitud agradecida y de saber expresarla. Necesitamos humildad para reconocer el valor que los demás tienen en nuestra vida. Para reforzar esta idea, citó el pasaje de Emaús (Lucas 24,28-32): “¿No ardía nuestro corazón mientras nos hablaba por el camino…?”, haciendo referencia a la dimensión eucarística de la vida como don gratuito que se parte y se comparte.

Finalmente, abordó de forma breve, pero con ejemplos concretos, la relevancia de conceptos fundamentales para la vida religiosa como autoridad moral, poder, obediencia, vulnerabilidad, fragilidad, sinodalidad y responsabilidad. Son realidades con fuerza propia, esenciales en la vida comunitaria y a tener muy en cuenta en el contexto del Capítulo Provincial.

Hermanas Capitulares