El pasado 17 de agosto, la Parroquia de Notre Dame de Tendresse, en Abidján (Costa de Marfil), se llenó de fe, alegría y fraternidad con motivo de la profesión perpetua de tres hermanas dominicas: Adéline Kemda Batcho, Desirée Marcelle Niangoran y Antonella Monique Houndero.
La Priora General, Hna. Ana Belén Verísimo García recibió sus votos definitivos, consagrándose para siempre al servicio de Dios y de la Iglesia. Fue una celebración solemne y emotiva, concelebrada por numerosos sacerdotes, religiosos y frailes dominicos, en un ambiente que reflejaba la riqueza de la Iglesia y la vida consagrada.
No se podía faltar la presencia de las hermanas de las comunidades dominicas de Abidján, Bonoua y Bouaflé, cuya presencia expresó la fraternidad y la alegría compartida por la generosidad de las nuevas profesas. Estuvieron presentes también las familias de las hermanas, religiosas de otras congregaciones y laicos que acompañaron con emoción este momento decisivo en sus vidas.
La iglesia se encontraba llena, testimonio del cariño y del apoyo que rodean a las nuevas profesas en su camino de entrega. Tras la misa, la jornada continuó con una comida fraterna, en la que los asistentes pudieron compartir en un clima de cercanía y gratitud.
La celebración culminó con bailes y cantos propios de la cultura africana, que aportaron color, ritmo y alegría a este acontecimiento tan significativo.
El compromiso definitivo de estas tres hermanas es un signo de esperanza y un testimonio de fe que fortalece y renueva la misión de anunciar el Evangelio con entusiasmo y entrega.









