Este logo conmemorativo encapsula la esencia del Jubileo de la Esperanza que celebra toda la Iglesia y el 150° aniversario de la pascua de San Francisco Coll, nuestro fundador. Cada elemento visual es un símbolo que nos habla de la vida, misión y legado del Padre Coll, cuyo carisma sigue iluminando el camino de la educación, la evangelización y la esperanza.
Un Rosario que late como un corazón
El logo está enmarcado por un Rosario, pero no es un Rosario cualquiera: toma la forma de un corazón palpitante, reflejando el amor inquebrantable del Padre Coll por Dios y por la humanidad. En sus últimos años de vida, el Santo Rosario fue su refugio, su libro y su todo. Aquí, cada cuenta del Rosario es un destello de luz que nos conecta con su legado de oración, entrega y misión.
San Francisco Coll, peregrino y profeta de esperanza
En el centro emerge la figura de San Francisco Coll, con su hábito dominico, irradiando acogida y enseñanza. Su gesto de bendición nos recuerda su incesante labor de evangelización, su pasión por la educación y su deseo de sembrar la fe en todas las generaciones. No está solo: su obra sigue viva, representada por tres figuras que avanzan junto a él.
- Una familia carismática en camino, siguiendo los pasos del Padre Coll, aparecen tres figuras esenciales en su misión:
- Una religiosa dominica, símbolo de la Congregación que él fundó y de las Hermanas que han entregado su vida a la educación y evangelización en el mundo.
- Un laico colaborador, recordándonos que el carisma del Padre Coll no es solo para las religiosas, sino que se extiende a laicos comprometidos con la misión y la fe.
- Un estudiante, representando a los niños y jóvenes que han sido y siguen siendo el centro de la misión de la Anunciata. Son el futuro, la semilla de esperanza que germina a través de la educación transformadora.
Colores que hablan de diversidad y comunión
El dinamismo del logo se realza con una explosión de colores vibrantes que evocan la diversidad y la universalidad de la misión del Padre Coll:
- Rojo – Pasión y entrega total por el Evangelio.
- Amarillo – Luz y sabiduría, reflejo de la enseñanza y el aprendizaje.
- Verde – Esperanza, crecimiento y vida nueva.
- Azul – Fidelidad y profundidad espiritual.
Estos colores nos unen a la familia de la Anunciata en un mismo espíritu, recordando que la misión del Padre Coll sigue viva en cada rincón del mundo donde su carisma es compartido.
Una cruz anclada en la esperanza
Cerrando la imagen, tal como se contempla en el logo del jubileo eclesial, una cruz firme y sólida nos recuerda el fundamento de nuestra fe. Es una cruz que no pesa ni aplasta, sino que sostiene y da sentido a la vida cristiana. Anclada en el amor y la esperanza, es la brújula que nos guía en este camino jubilar.
Un llamado a seguir el legado del Padre Coll
Este logo no es solo un símbolo gráfico, es una invitación a vivir el Jubileo con el mismo espíritu del Padre Coll: con fe inquebrantable, con pasión por la evangelización y con un corazón lleno de esperanza. Es un llamado a caminar juntos, a ser peregrinos y profetas de esperanza en un mundo que tanto lo necesita.
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