PEREGRINACIÓN DE LA RELIQUIA DE SAN FRANCISCO COLL EN GUATEMALA

Mar 9, 2026 | Noticias, Peregrinación

Desde El Salvador acompañado por las hermanas Tránsito Najarro, Miriam Zapeta y Amanda Molina, la reliquia de San Francisco Coll, peregrinó a Guatemala el 1 de febrero, ha sido un acontecimiento profundamente significativo para nosotras sus hijas Dominicas de la Anunciata, para nuestras comunidades educativas y para todos los fieles de las diferentes parroquias visitadas por la reliquia de San Francisco Coll en Guatemala. Durante un mes, la reliquia peregrinó por siete comunidades, siendo  un verdadero signo de comunión, encuentro y esperanza.

Recibir la reliquia en nuestras comunidades ha sido un tiempo de gracia, un tiempo para volver a las fuentes y recordar con gratitud nuestros orígenes. Lo hemos vivido como si es el mismo Padre Coll en persona quien volvía a visitarnos, como lo hacía en los inicios de la congregación cuando recorría con celo apostólico las primeras comunidades fundadas junto a nuestra hermana Rosa Santaeugenia, visitando a sus hijas, y animándolas en la misión que realizan, sí, así, lo hemos  experimentado, su reliquia ha llegado a las comunidades acompañado por dos o más hermanas y representantes de la comunidad educativa. Su presencia, sencilla pero profundamente significativa, nos ha recordado la cercanía de un padre que sigue acompañando espiritualmente a sus hijas y su familia Anunciata. 

Desde su llegada a tierra guatemalteca, la reliquia fue recibida con alegría y profunda devoción por hermanas de distintas comunidades que, incluso desde lugares lejanos, viajaron para dar la bienvenida a nuestro Padre Fundador. En medio de la realidad que vive nuestro país, marcada muchas veces por la violencia y el sufrimiento, su presencia fue acogida como el peregrino que nos trae paz y esperanza.

Durante su recorrido por Guatemala, la reliquia peregrinó por todos los lugares donde tenemos presencia, del 1 al 4 de febrero permaneció en Casa Anunciata y en el Centro Educativo Francisco Coll. Posteriormente el 5 de febrero  peregrinó  a Chichicastenango. El 9 de febrero llegó a la comunidad de Santa Cruz del Quiché. Más adelante continuó su peregrinación hacia la comunidad de Telemán el 13 de febrero. Del 17 al 20 de febrero estuvo en el Centro Educativo “Misión Santo Domingo” en Cahabón. El 21 al 24 del mismo mes, peregrinó a la comunidad de Lancetillo en la Zona Reina. Finalmente, el 25 de febrero la reliquia de San Francisco Coll peregrinó a la comunidad Sanatorio El Pilar, en la ciudad de Guatemala, donde permaneció hasta el 1 de marzo, un día antes, nos despedimos en un momento de oración en línea, hermanas y laicos de todas las comunidades, dando gracias a Dios por el paso de la reliquia de nuestro fundador por nuestros lugares de misión en Guatemala. 

Cada comunidad acogió la reliquia con profunda emoción. El incienso, cohetes, caravanas, procesiones, cantos y la oración acompañaron momentos verdaderamente inolvidables. Durante los días de su visita, se realizaron diversas actividades espirituales: celebraciones Eucarísticas, rezo del rosario; horas santas; celebraciones de la Palabra; vigilias juveniles con testimonios y catequesis; así como momentos de meditación, contemplación y veneración. 

La cultura propia de los pueblos guatemaltecos también se hizo presente en esta acogida. En muchas comunidades se ofrecieron frutos de la tierra durante la liturgia, se realizaron procesiones con flores y música tradicional, y se vivieron momentos de oración comunitaria “Mayejak”.  Estos signos reflejan la profunda riqueza espiritual y cultural de nuestro pueblo, donde la fe se expresa con sencillez, alegría y sentido comunitario.

La presencia de la reliquia de San Francisco Coll en Guatemala ha sido verdaderamente un signo de esperanza y renovación. Su legado continúa vivo en las comunidades que lo acogieron, recordándonos que la fe se transmite con alegría, que la educación se vive como misión y que la fraternidad se construye cada día. 

Esta peregrinación ha sido un camino de fe y comunión que ha unido comunidades educativas, rurales y urbanas en torno a San Francisco Coll. Cada encuentro dejó una huella de esperanza, compromiso y renovación espiritual, fortaleciendo nuestra misión de anunciar el Evangelio a través de la educación y la vida comunitaria.

Hermanas, sacerdotes, docentes, estudiantes, familias y fieles de distintas parroquias participaron con gran fervor en esta peregrinación. Más que un evento, ha sido una experiencia espiritual que ha tocado el corazón de muchos. Las palabras resultan pequeñas para describir lo vivido; queda en la memoria y en el corazón de toda la profunda gratitud por el paso de la reliquia de San Francisco Coll.

Su presencia entre nosotros también nos ha unido en oración por la paz del mundo y, de manera especial, por nuestro querido país Guatemala. 

Gracias, San Francisco Coll, por visitarnos como peregrino de paz y esperanza.  Sigue intercediendo por tu obra y acompaña siempre el caminar de tu familia Anunciata. 

Hna. Gloria Xol Chum