PAPA LEÓN XIV A LOS JÓVENES: “¡NO TENGAN MIEDO!”

May 12, 2025 | Noticias

El Papa León XIV dirigió su primer mensaje pascual del Regina Coeli con una fuerza y sencillez que resonó particularmente en los corazones jóvenes. Desde la Plaza de San Pedro, abarrotada de peregrinos de todo el mundo, su voz se alzó con claridad evangélica: “¡No tengan miedo! ¡Acepten la invitación de la Iglesia y de Cristo el Señor!”

Un mensaje de valentía y confianza

 

El Papa León XIV se dirigió a los jóvenes con la urgencia de quien reconoce tanto las dificultades como el potencial extraordinario de una generación que enfrenta incertidumbre, ansiedad existencial y desafíos sin precedentes. “No tengan miedo” no es un eslogan, sino una consigna cristiana profundamente arraigada en el Evangelio: es la exhortación del ángel a María, de Jesús a los discípulos, de Cristo resucitado a la humanidad.

La Iglesia como madre y guía

 

El Papa invitó a los jóvenes a confiar en la Iglesia, no como una institución lejana o rígida, sino como una madre que acompaña, una familia que escucha, una comunidad que camina con ellos. “Acepten la invitación de la Iglesia y de Cristo”, dijo, dejando claro que no se trata de una llamada a seguir normas vacías, sino de responder a una Persona viva: Jesús. Es una invitación a entrar en una historia más grande que uno mismo, a comprometerse en la transformación del mundo desde el Evangelio.

Una generación con un papel profético

 

El Papa León XIV expresó su certeza de que la juventud tiene un papel profético: ser constructores de paz, defensores de la verdad, sembradores de esperanza en medio del cinismo. Les pidió que no se resignen al ruido del mundo, que abracen su vocación, ya sea laical, sacerdotal o consagrada, con audacia y libertad.

Camino sin miedo, con Cristo

 

El mensaje concluyó con una llamada directa a abrir el corazón a Cristo. “Él no quita nada, y lo da todo”, recordó el Papa. Caminar con Cristo no es renunciar a los sueños, sino descubrir su verdadero rostro. Y en ese caminar, la Iglesia no es una carga, sino compañera de ruta.