En un gesto que subraya el compromiso con la responsabilidad ecológica y la justicia social, la Priora General de las Dominicas de la Anunciata, la hermana Ana Belén Verísimo, ha firmado la declaración “Religious Life for Climate Justice: Turning Hope into Action”, impulsada por la Unión Internacional de Superioras Generales (UISG) en el marco de la COP30, que tiene lugar del 10 al 21 de noviembre de 2025 en Belém (Brasil). Asimismo, la Congregación de las Dominicas de la Anunciata ha manifestado su adhesión colectiva a esta iniciativa, sumándose a la llamada a la acción por un futuro más justo y sostenible.
La campaña promovida por la UISG y la USG (Unión de Superiores Generales) invita a las comunidades religiosas a firmar una declaración común que exige un cambio profundo en los modelos de desarrollo actuales. En su comunicado, la UISG subraya que la vida consagrada, con su voz profética, debe contribuir desde su espiritualidad a la construcción de un mundo donde la dignidad humana y la solidaridad estén en el centro.
La declaración hace un llamamiento directo a los paises y delegados presentes en la COP30 para que adopten medidas urgentes: cancelar la deuda de los países más pobres, reforzar el Fondo de Pérdidas y Daños (Loss and Damage Fund), establecer objetivos claros para una transición energética justa que considere las emisiones de CO₂, los derechos humanos y la protección de la naturaleza, así como promover sistemas alimentarios basados en la agroecología y la soberanía alimentaria.
Este movimiento de solidaridad no solo tiene un carácter simbólico, sino también estratégico. La campaña de la UISG incluye un formulario para firmar la declaración y comprometerse públicamente con los objetivos de justicia climática. A través de él, congregaciones y personas religiosas pueden alzar su voz y pedir a los responsables políticos medidas valientes.
Este paso de la Priora General y de toda la congregación se suma a la movilización de otras comunidades religiosas en todo el mundo que también están firmando la declaración. La UISG espera que esta unión de voces en la COP30 impulse un cambio estructural en políticas, finanzas y estilos de vida, orientado hacia una economía más justa, solidaria y respetuosa con el medio ambiente.









