El 9 de diciembre del presente año, D. Guillermo Marín Gorbea, embajador de España en Costa de Marfil, recibió en la sede de la embajada a las Hermanas Dominicas de la Anunciata. En el encuentro estuvieron presentes la Hna. Ana Belén Verísimo García, Priora general; la Hna. Rosa María de Castro Antolín, Consejera general; la Hna. Françoise Gouannin, superiora del Vicariato S. François Coll; y la Hna. Ana María Castaño.
El motivo de esta reunión fue reconocer y rendir un sencillo homenaje a la Congregación, representada en la Hna. Ana María Castaño, con ocasión de los 50 años de presencia de la Anunciata en Costa de Marfil. De las tres primeras hermanas que llegaron al país en 1975, la Hna. Ana María es la única que continúa residiendo allí, habiendo realizado siempre su labor evangelizadora a través de la educación.
Según expresó el embajador, deseaba realizar este homenaje en un contexto congregacional, aprovechando la presencia de la Hna. Ana Belén, pues se trata de un gesto de agradecimiento a la Congregación por su contribución a la misión de cooperación y al desarrollo de los pueblos. Durante el acto, también manifestó su reconocimiento por la fecundidad vocacional que la presencia de las Hermanas Dominicas de la Anunciata ha generado a lo largo de estos 50 años.
La Congregación agradece este gesto, acogido con la sencillez propia de las Hijas del Padre Coll, quien “intuyó el valor y la trascendencia de la educación para la formación de la persona y como medio privilegiado de evangelización”. Siguiendo su legado, siempre hemos procurado promover la formación integral.









