Los días 25 de febrero, y 8 y 9 de marzo, en Vic, La Virgen del Camino (León) y Madrid-Casa General respectivamente, hemos tenido tres encuentros en torno a la figura de la “Madre Benito”, una Dominica de la Anunciata excepcional que tiene iniciado su proceso de beatificación. La Sierva de Dios Dominga Cristina Benito Rivas (1900-1977) fue, durante muchos años, formadora y Secretaria general de la Congregación, siendo conocida por muchas generaciones de hermanas.

Con el objetivo de profundizar en su vida, espiritualidad y misión, el Consejo general organizó estos encuentros, aprovechando la presencia en España de fray Germán Pravia, OP, dominico uruguayo, que ha dedicado uno de los capítulos de su tesis doctoral a la Madre Benito. En dicha tesis se estudian en profundidad los rasgos de un acompañamiento espiritual desde el propio carisma en nueve dominicos y dominicas de toda la larga historia de la Orden. Nuestra hermana aparece representando un testimonio de acompañamiento femenino dominicano en el siglo XX.
Los tres encuentros contaron con la presencia y apoyo de muchas hermanas, e incluso de algunos parientes de la Madre Benito y otros laicos que le profesan devoción. Primeramente, abrió cada encuentro la H. Luciana Farfalla, designada por el Consejo general para ser Postuladora y así dar impulso y seguimiento a la Causa de Madre Benito. A continuación, la ponencia del Padre Germán se centró en la misión de acompañamiento espiritual que ejerció nuestra hermana en favor de otras hermanas, de personas laicas e incluso de comunidades. Un estudio riguroso a través de fuentes escritas, especialmente cartas, nos descubrió nuevos aspectos de una religiosa auténtica, de profunda vida interior y experiencia trinitaria, que vivía la misión de acompañamiento espiritual como genuina forma de predicación, puente para conducir a otros hacia Cristo, verdadero centro al que siempre volver.

A continuación de la charla de Fray Germán, los encuentros continuaron con un sustancioso compartir de muchas hermanas que la habían conocido. Ellas rescataban distintas facetas y anécdotas plenas de ejemplaridad, de alegría y, sobre todo, de humanidad, porque la Madre Benito, que muchas veces ofrecía una primera impresión de gravedad y seriedad, se mostraba a quienes la conocían como mujer rica en expresiones de cercanía, comprensión, sencillez y una gran humanidad: una verdadera madre y hermana.

Para todas, y especialmente para quienes no la conocieron personalmente, hubo mucho de descubrimiento de una gran mujer y hermana. En los últimos dos encuentros participó también nuestra Priora general, H. Ana Belén Verísimo, que destacó en unas palabras de cierre cómo la vida de Madre Benito es también hoy una llamada a todas las hermanas a ser religiosas auténticas, y es para nosotras y para otros ―en un tema que ha rescatado el Papa Francisco en su exhortación Gaudete et exsultate― una real invitación a la santidad, santidad cotidiana de una vida vivida en la autenticidad del evangelio.
Todos los encuentros nos dejaron el buen sabor de haber descubierto o ahondado, y compartido en sororidad, un mensaje profundo que llega al corazón y anima a vivir la vida con entrega y sin superficialidad. Agradecemos al P. Germán por su trabajo riguroso y su cercanía fraternal; a las asistentes por su interés y participación; y a las tres comunidades que nos acogieron y brindaron todo ―desde la organización y la preparación de los locales hasta una rica merienda― por hacer posible estos hermosos encuentros. Dada la buena acogida de la iniciativa, hemos previsto la posibilidad de organizar una versión on line para facilitar la participación amplia de todas las personas que quieran acercarse más a la vida, misión y espiritualidad de nuestra Hermana, la Sierva de Dios Dominga Cristina Benito. Finalizamos compartiendo la Oración de la estampita que se repartió, con la que pueden dirigírsele súplicas para pedir su intercesión.
Oración
En el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo.
Padre de bondad, fuente de todo bien, que has colmado de tu amor a tu Sierva Dominga Cristina Benito, haz que, como ella, también nosotros seamos dóciles al mensaje evangélico y lo anunciemos con fidelidad, para llegar con todos nuestros hermanos a la verdad en el amor.
Y, ante tu presencia y en comunión con toda la Iglesia, ruego con fe firme que, si es conforme a tu voluntad, glorifiques a tu Sierva Dominga y por su intercesión me concedas lo que humildemente te pido con esperanza confiada… (petición).
Por Jesucristo nuestro Señor. Amén.
Padre nuestro, Ave María y Gloria.
Oración para la devoción privada. Con Licencia Eclesiástica del Obispo de Vic, del 4 de marzo de 2025.

Animamos a confiar en la intercesión de Madre Benito, y a comunicar gracias y favores recibidos a la dirección: equipotestigosdelaluz@gmail.com









