Lectura del santo Evangelio según San Juan 15, 9-17
En el Evangelio de hoy Jesús nos recuerda el único mandamiento que nos quiso dejar: Amarse los unos a los otros.
Conocer a Jesús y ser discípulos suyos nos compromete a vivir esta Palabra, y de hecho si miramos nuestros esfuerzos diarios seguro que la gran mayoría están encaminados a amar a los otros. Sin embargo, nuestra propia experiencia nos lleva a reconocer que vivir desde el amor exige renuncias, implica entrega, implica perdón, implica esfuerzos para abajar nuestras colinas de orgullo, implica morir un poco a nosotros para dar vida al otro.
Vivir la vida desde el amor, no se nos hace tan fácil en el caminar concreto de cada día; pero qué sentido tiene la vida si no es para compartirla y ofrecerla como don a quienes nos rodean.
La fuente de nuestra entrega amorosa será Jesús y su Palabra. El encuentro con Jesús resucitado en la oración nos llevará a permanecer en su amor y vivir la entrega con alegría.
Sigamos enraizados en Jesús; él nos ha destinado para dar frutos, esos frutos son nuestras obras hechas con amor al modo que las hizo Jesús; solo así seremos testimonios vivos del Evangelio e invitaremos a otros a conocer y seguir a Jesús.
El P. Coll afirmaba “para enseñar la caridad hay que vivirla primero”; que Jesús, nuestro maestro, nos ayude a que nuestras obras muestren el amor que Dios puso en nuestro corazón.
Hna. Sonia Requejo
Provincia Santa Rosa de Lima
Fuente de la imagen: Fr. Félix Hernández OP









