Contemplando amplios horizontes, las Hermanas Jóvenes de la Orden Dominicana construyen puentes para un futuro esperanzador.
Los días 19 a 25 de agosto se reunieron en Caleruega, en un encuentro organizado por la DSI, 48 Hermanas Dominicas jóvenes de votos perpetuos pero con menos de 20 años de profesión religiosa. Dichas hermanas estaban representadas por 10 delegadas por cada continente. Hubo representaciones de América del Norte (EE. UU. y Canadá), Asia Pacífico, América Latina y Caribe, África y de Europa lo que formó un gran grupo. Como Dominicas de la Anunciata estuvieron presentes las Hnas. Gladys Medontsop Z. y Fanny Calderón P. representando respectivamente Europa y América Latina y Caribe.
El encuentro tenía una doble finalidad reflexiva y formadora. Es necesario seguir soñando juntas, compartir
tanto las dificultades como las alegrías y los anhelos de las Hermanas Jóvenes de la Orden, así como reflexionar sobre la manera de revitalizar nuestra vida religiosa bebiendo de nuestras fuentes. También buscar cómo crear lazos que favorezcan futuras colaboraciones en la formación y en la misión. Desde el principio las Hermanas se mostraron convencidas de la necesidad de crear puentes para caminar juntas, tanto en la misión como en la formación permanente y el estudio.
Estando en Caleruega, donde Santo Domingo contemplando amplios horizontes, se preguntaba: ¿Qué hay más allá? Cada Hermana de las presentes seguro que se planteaba la misma pregunta: ¿Qué hay más allá de lo que percibo?, ¿Cómo construir un futuro esperanzador desde nuestra identidad de mujeres religiosas perteneciente a la Orden Dominicana? o ¿Qué haría Santo Domingo ante los desafíos de nuestro mundo actual? Lo bonito e ilusionante es que todas estamos llenas de esperanza. Creemos en el poder de la gracia y en la posibilidad de prepararnos mediante el estudio y la oración, personalmente, como congregación religiosa y como Orden para dar respuestas adecuadas a las necesidades de nuestro tiempo. Por ello es importante caminar juntas como signo de unidad en un mundo tan herido y fragmentado. Urge la presencia significativa de predicadoras convencidas de su misión profética y preparadas para ello en todos los ámbitos de la sociedad actual.

Conscientes de tantos desafíos, la elección del lugar fue muy relevante. Nos permitió reconectar con esa realidad que conoció Santo Domingo y dónde impulsó su misión evangelizadora. Empezamos con una celebración preciosa en el pozo, lugar de su nacimiento, según la tradición. Al finalizar tuvimos la misa animada por distintos grupos culturales en el mismo lugar.

Además, de la oración y las celebraciones, las participantes contaron con tres charlas animadas por hermanas dominicas.
La primera charla, “Una espiritualidad de ojos abiertos: leyendo los signos de los tiempos como profetas y construyendo puentes” animada por Bárbara Reid, OP
A través de las imágenes del pozo (profundidad) y del torreón (fortaleza, altura) que también se podría entender como la necesidad de tener raíces y alas para llevar a cabo una misión profética, la Hna. Bárbara nos ayudó a hacer una lectura actualizada del profetismo femenino en la biblia, reflexionando sobre los personajes de la Virgen María e Isabel en la Visitación, del encuentro de Jesús con la Samaritana junto al pozo y muchas otras mujeres de la Biblia cuya misión profética estuvo llena de dificultades, pero ante las que supieron contemplar los signos de los tiempos para dar una respuesta adecuada.
La segunda charla, sobre el estudio teológico y contemplación al servicio de nuestra predicación como mujeres, fue impartida por Ana Francisca OP. Partiendo de nuestra tradición, descubrimos el estudio como un ejercicio de escucha de Dios a través de su Palabra, de acogida de la verdad y de evangelización tanto personal como comunitaria. A continuación, meditamos sobre el estudio teológico en la biblia a través del personaje de Moisés, teólogo de su tiempo. Su vocación nos enseña un método de estudio en nueve subidas que prepara a la predicación.
Dichas subidas son:
1- De la búsqueda de la oveja al encuentro con el Pastor.
2-La elección del pueblo.
3-4-5- La obediencia del mediador.
6- La escucha.
7- Una experiencia de Dios compartida.
8- El teólogo se convierte en un intercesor ante Dios.
9- La transformación del teólogo ante Dios compasivo.
Hubo reacciones al descubrir que la conversión del teólogo solo llega en la última etapa, lo que la convierte en una llamada a la perseverancia y confianza en Dios que llama y transforma. Dios puso a Moisés en un camino que le exigió experimentar, entender, juzgar y actuar en consecuencia. Así cambia tanto su vida como la del pueblo.
A continuación, la Hna. Sabine Schwartz, OP nos habló del contexto fundador de las congregaciones dominicanas femeninas. Esta charla ya la recibimos en el último encuentro de la DSI en Madrid y el contenido fue compartido en mi anterior artículo.

Además, de las charlas, tuvimos tiempos de reflexión tanto por grupos lingüísticos, como por delegaciones continentales. El hecho de compartir con religiosas que viven otras realidades fue muy inspirador. Asimismo, nos permitió conocernos y crear lazos. Nos dimos cuenta de la gran riqueza de la espiritualidad dominicana. Rezamos profundizando la vida de algunos Santos de la Iglesia en general y de la Orden en particular mediante un contenido bien preparado por cada continente. También tuvimos la oportunidad de visitar otros lugares dominicanos como el monasterio benedictino de Santo Domingo de Silos y Burgo de Osma, lugares significativos de nuestra historia dominicana.
Todo eso estuvo amenizado con un tiempo de diversión, hubo una noche cultural en la que cada una hizo la exhibición de algunos objetos emblemáticos de su país de origen. Entre cantos y bailes tradicionales, compartimos dulces y bebidas típicas traídas para la ocasión.

Al final tuvimos un día entero para pensar juntas y poner por escrito los anhelos de las Hermanas Jóvenes. Estos serán recopilados en un manifiesto y presentados por delegadas continentales al encuentro de las Superioras Generales de Roma en mayo de 2025.
Fue un encuentro muy enriquecedor para todas las integrantes. Estamos muy agradecidas a las DSI por darnos una oportunidad de formación y un espacio de reflexión conjunta, igual que hacía nuestras comunidades que nos ofrecieron la posibilidad de participar en este encuentro.

Demos gracias a Dios, Él que con fidelidad camina con cada una de nosotras tejiendo con ella una trama del futuro de nuestro mundo.
Hna. Gladys Medontsop Z.









