En la audiencia general de este miércoles, celebrada en el Aula Pablo VI, el Papa Leo XIV, dentro de su ciclo de catequesis titulado Jesucristo, nuestra esperanza, anunció que el próximo 22 de agosto, festividad litúrgica de Santa María Reina, la Iglesia universal vivirá una jornada de oración y ayuno por la paz.
El Santo Padre invitó a los fieles a invocar a la Virgen como “Reina de la Paz”, pidiendo su intercesión para poner fin a los conflictos armados que afectan a distintas partes del mundo, especialmente en Tierra Santa, Ucrania y otras zonas castigadas por la violencia.
Palabras del Papa Leo XIV en la audiencia:
“Nuestro mundo sigue herido por las guerras. Invito a todos los fieles a vivir el día 22 de agosto como una jornada de oración y ayuno, suplicando al Señor que nos conceda la paz y la justicia, y enjugue las lágrimas de quienes sufren por los conflictos armados. Que María, Reina de la Paz, interceda para que los pueblos encuentren el camino de la concordia”.
El llamamiento del Papa ha sido recibido con gratitud por numerosas congregaciones y asociaciones eclesiales. La Unión Internacional de Superioras Generales (UISG), por ejemplo, ha animado a las comunidades religiosas a sumarse a esta iniciativa, reforzando la dimensión de oración, reconciliación y esperanza que reclama la actualidad internacional.
Contexto litúrgico
La memoria de Santa María Reina fue instituida en 1954 por el Papa Pío XII mediante la encíclica Ad Caeli Reginam. En un primer momento se celebraba el 31 de mayo, pero tras la reforma litúrgica de 1969 se trasladó al 22 de agosto, coincidiendo con la octava de la solemnidad de la Asunción de la Virgen, subrayando así el vínculo entre la glorificación de María y su realeza en el cielo.
Esta jornada propuesta por el Papa Leo XIV se presenta como una oportunidad para que la Iglesia en España y en todo el mundo se una en oración y penitencia, confiando en la intercesión de la Virgen María como mediadora de paz en tiempos de sufrimiento y división.









