El Evangelio nos recuerda: “Dónde está tu tesoro, allí estará tu corazón” (Mt 6, 21). No hay duda de que la forma en que abordamos y tratamos los temas económicos refleja claramente lo que la Congregación
cree y espera, y en quién pone su confianza. En la tarea de administración económica, procuramos que nuestro tesoro sea nuestra misión, el anuncio del Reino, y que nuestros bienes estén al servicio de esta misión. Poner la economía al servicio de la persona y de la misión es una forma concreta de servir a la Iglesia.
En la situación actual del mundo, enfrentamos desafíos que nos exigen administrar los bienes desde nuestra vivencia del voto de pobreza, de manera solidaria y responsable.
Las hermanas capitulares que forman parte de la Comisión de Comunión de Bienes facilitarán las reflexiones y diálogos sobre este tema.
- H. Mª Victoria Sánchez
- H. Rolindes González
- H. Mª Teresa Henríquez
- H. Mª Rosa Alsina
- H. Françoise Guoannin









