COMENTARIO DEL EVANGELIO – XIV DOMINGO DEL TIEMPO ORDINARIO – CICLO B

Jul 2, 2024 | Noticias

No desprecian a un profeta,
más que en su tierra (Mc  6, 1-6).

 El Evangelio de este domingo nos presenta el fracaso de Jesús al comienzo de su misión profética. Precisamente en la sinagoga de Nazaret.

Al principio, los presentes quedan asombrados del mucho saber de Jesús. Después, la sorpresa toma otro cariz: ¿De dónde saca todo esto el hijo de María, este vecino del pueblo?

Como consecuencia, desconfiaban de él. Los prejuicios pudieron más que la evidencia. Jesús comentó con pena:

NO DESPRECIAN A UN PROFETA MÁS QUE EN SU TIERRA, ENTRE SUS PARIENTES Y EN SU CASA.

El mal comienzo de Jesús manifiesta las dificultades de la misión del Profeta. Así lo ponen de relieve la primera y la segunda lectura de hoy en que queda patente la difícil condición del profeta Ezequiel y S. Pablo.

Todo el profetismo está orientado hacia Jesús de Nazaret y en él culmina.

Dios, llegada la plenitud de los tiempos, ya no nos habló por Intermediarios, sino por su propio Hijo, que es su palabra hecha hombre.

Jesús confirma la autenticidad de su palabra y de su misión mediante sus milagros. Aparece ante el pueblo como profeta acreditado por Dios y hablando con autoridad propia. Sin embargo, como todos los profetas que le precedieron, Jesús tuvo que sufrir la desconfianza, la incredulidad y el rechazo de sus contemporáneos.

Hoy más que nunca hacen falta hombres y mujeres creyentes que, a ejemplo de Jesús, sean profetas y manifestación de Dios en los demás. A Jesús le gusta revelarse a través de los acontecimientos más diversos, y sobre todo, por medio de personas que saben sonreír y compartir, recibir a los demás y tenderles la mano, escuchar a los otros y aceptarlos como son. Así es como se hará hoy realidad visible el Espíritu profético del Señor.

H. Clemencia Suárez Acebal

Provincia Rosa Santaeugenia