APERTURA DEL CAPÍTULO GENERAL

Jul 17, 2024 | Noticias

Permaneced en mi amor (…)
para que compartáis mi alegría,
y así vuestra alegría sea total.
(Jn 15, 9 – 11)

Mis queridas Hermanas Capitulares:

El Señor nos ha convocado y reunido en Capítulo. Tenemos la certeza de la presencia del Señor y de la fuerza creadora de su Espíritu. A Él invocamos conscientes de que camina entre nosotras dando aliento, sosteniéndonos e invitándonos al diálogo, a la unidad y a la comunión. Para permanecer en su amor debemos vencer nuestros miedos y permitir que actúe en nuestras debilidades. San Pablo nos dice en la 2ª carta a los corintios: cuando soy débil, entonces soy fuerte. Sólo desde esas grietas, el Espíritu se puede colar y hacer acontecer.

Parafraseando a la Hna. Ana María Uccelli, podemos afirmar que  al Espíritu de Dios le gusta reunir, conciliar lo diverso; podemos estar juntas y en paz sin dejar de ser, quien cada una de nosotras es. Pentecostés es espacio de posibilidades, de diálogo, de búsqueda comunitaria, una travesía hacia la alegría.

Un Capítulo es un acontecimiento congregacional que nos llama a la fidelidad y a la unidad ante la cruz, fuente de salvación. La fidelidad, nos decía la Hna. Ana es una decisión libre y consciente para amar más, para generar más vida. Ser fieles es difícil y también es posible. Se nos exige una entrega desinteresada, se nos pide un amor que sabe de cuidado, significa ser consciente de la renuncia que implica. Nuestras Leyes, en el n. 344 nos recuerdan que los miembros del Capítulo, conscientes de que representamos a la Congregación entera, haremos prevalecer el bien común sobre todo interés particular o de la propia casa, provincia o vicariato. Se nos invita a dejarnos animar por el espíritu de Cristo y por un singular y renovado amor a la Congregación, esforzándonos por mantener la capacidad de diálogo, de colaboración y de confrontación abierta y sincera, de discernimiento y decisión.

El Capítulo consta de tres partes bien delimitadas. La primera está constituida por las sesiones preliminares: elección de secretaria y escrutadoras, presentación de las memorias por parte de la Priora general y hermanas del consejo (ecónoma general). La segunda, son las elecciones del próximo equipo de gobierno para el sexenio: priora general y consejeras, y, finalmente, la tercera parte son los asuntos que hemos de abordar, reflexionar, orar y decidir a partir de las memorias presentadas y el estudio precapitular realizado por todas las hermanas de la Congregación. Es la respuesta que queremos dar a los desafíos que nos acechan para vivir una fidelidad creativa desde nuestra identidad de Dominicas de la Anunciata. Es una respuesta a nuestro mundo pluricultural en el cual estamos insertas,  presentes y en el cual anunciamos la Buena Noticia del Evangelio.

¿A qué nos llama el Señor hoy? ¿Desde dónde nos llegan los clamores de la humanidad? ¿Cuáles son las periferias existenciales que nos rodean o en las cuales estamos insertas? ¿Qué gotita de ternura y amor de Dios podemos compartir? ¿A dónde nos quiere llevar el Espíritu? ¿Qué itinerancia se nos pide hoy y a qué misión sin fronteras hemos de partir?

Hoy iniciamos el Capítulo general, juntas iniciaremos este camino congregacional acogiendo todas las voces de nuestras hermanas, sus inquietudes y esperanzas… Estamos aquí porque nuestras hermanas confían en nosotras… Estamos aquí, sí, y este estar es dinámico, lleno de vida y compromiso, lleno de esperanza y responsabilidad. En el silencio tenemos que dejar resonar en el propio corazón: ¡Alégrate! ¡No temas!

En actitud de atenta escucha, percibimos la voz de Dios, el tenue susurro que nos orientará: ¿hacia dónde?  ¿Cómo?

Miramos a la joven María y en ella encontramos su propio salir de sí misma y su actitud peregrina, como nos decía la Hna. Ana Uccelli. En el encuentro y en el abrazo con su prima Isabel, cada una de ellas deja salir lo que de Dios les habita. A eso nos invita María, Madre de Jesús, mujer de fe firme y constante… De su mano experimentamos cómo este periodo capitular es momento apropiado para bendecirnos, para decir bien unas de las otras, para escuchar y detectar las necesidades de nuestros pueblos, para descubrir las oportunidades que los desafíos y retos nos presentan, para agradecer juntas a Dios.

Somos invitadas a mantener el espíritu de oración, a discernir, a cultivar el espíritu de servicio y entrega y a crecer en una fidelidad creativa. Esta dinámica no surge de la nada, por eso desde que se convocó el XXVII Capítulo General, XXV Capítulo General Electivo, invocamos al Espíritu, reflexionamos sobre las diversas realidades que nos desafían y oramos asiduamente. Toda esta dinámica habita en nuestros corazones, pero además necesitaremos de una mochila que nos ofrezca los instrumentos necesarios para realizar la misión que se nos ha encomendado.

Dejando resonar las reflexiones y oraciones compartidas estos últimos cinco días e invocando una y otra vez la presencia fiel y audaz del Espíritu, dejándonos guiar por la Virgen de la Anunciación y confiando en la intercesión de nuestros Padres Santo Domingo de Guzmán y San Francisco Coll, declaro abierto el XXVII Capítulo General, XXV Capítulo General Electivo.

Vic, 16 de julio de 2024