Encuentro provincial de pastoral juvenil vocacional

Sep 11, 2026 | Noticias

Los días 4-6 de septiembre, jóvenes de diferentes comunidades y centros educativos de El Salvador y Guatemala se reunieron para vivir una experiencia de fe, fraternidad, formación, convivencia y discernimiento vocacional, descubriendo juntos la llamada de Jesús a ser luz y sal en medio del mundo.

El encuentro inició en un ambiente de alegría y acogida, favoreciendo desde el primer momento el encuentro entre jóvenes Anunciatistas provenientes de distintas realidades. La música, los cantos, los bailes y los espacios de convivencia ayudaron a crear vínculos y a experimentar que, más allá de las diferencias, todos forman parte de una misma familia. 

La oración acompañó cada jornada como un espacio privilegiado para encontrarse con Dios. El símbolo de la luz y la antorcha estuvo muy presente, recordando que la fe recibida debe mantenerse viva y convertirse en luz para los demás. Desde esta experiencia cobró especial fuerza la invitación: «Ustedes son la luz del mundo y la sal de la tierra», que llevó a los jóvenes a preguntarse cómo pueden hacer presente a Cristo en su realidad cotidiana.

Fray Marco Calero, O.P, animó la reflexión del segundo día, profundizando en la amistad con Jesús, dando a conocer que toda vocación nace de un encuentro personal con Él. También presentó la vida de San Francisco Coll como testimonio de entrega, evangelización y servicio, ayudando a los jóvenes a descubrir que sus dones y capacidades pueden convertirse en una respuesta generosa a la llamada de Dios.

En el marco del año vocacional y los 170 años de fundación de las Hermanas Dominicas de la Anunciata, las antorchas simbolizaron la historia de luz que comenzó con San Francisco Coll y que continúa extendiéndose a través de tantas personas que han hecho suyo el compromiso de evangelizar y servir. El encuentro invitó a los jóvenes a sentirse parte de esta historia y a preguntarse cómo pueden continuarla desde sus propias realidades.

En el último día la reflexión estuvo a cargo de Linda Marina, exalumna y antigua participante del Grupo Juvenil. Ella amplió la mirada hacia la vocación como compromiso con la creación y con los más vulnerables. El taller Vocación y ecología ayudó a reconocer las heridas de nuestra casa común y a comprender que cuidar la creación, defender la dignidad humana y trabajar por una sociedad más justa forman parte de una misma vocación al amor y a la fraternidad.

La Eucaristía, los momentos de oración, el silencio, la expresión artística y la convivencia fueron dando forma a una experiencia integral en la que los jóvenes pudieron celebrar sus talentos, compartir sus inquietudes, fortalecer su fe y descubrir nuevas razones para comprometerse con su comunidad.

Al finalizar estos tres días, quedó la certeza de que el encuentro fue mucho más que una convivencia: fue una oportunidad para encontrarse con Jesús, con los demás y consigo mismos; reconociendo que cada uno tiene dones, una misión y una vocación que descubrir.

Con el corazón agradecido, los participantes regresaron a sus comunidades llevando consigo una luz que están llamados a custodiar y compartir. Porque una historia de luz no termina cuando concluye un encuentro; continúa cada vez que un joven decide vivir su fe, servir a los demás y convertirse en esperanza para el mundo. «Tras una historia de luz, sé antorcha».

Hna. Angela Ruiz Flores