COMENTARIO DEL EVANGELIO DEL DOMINGO XXVI DEL TIEMPO ORDINARIO – CICLO B

Sep 24, 2024 | Noticias

Jesús en el evangelio de este domingo nos invita y nos hace una llamada a la tolerancia, a la conversión, a la humildad, a estar abiertos a la acción del Espíritu.

Le dicen a Jesús “Maestro, hemos visto a uno que echaba demonios en tu nombre, y se lo hemos querido impedir, porque no viene con nosotros”.

Jesús respondió “……. Quien hace un milagro en mi nombre no puede luego hablar mal de mí. El que no está contra nosotros está a favor nuestro”.

Jesús nos llama a abrir el corazón, a no tener una mentalidad cerrada considerándonos poseedores en exclusividad de la Verdad, sino a tener una mirada y actitud abierta, capaz de reconocer el bien que hacen los otros, pues Dios actúa y se hace presente  en cada persona sin poner límites a su obra.

En ocasiones DESCALIFICAMOS, CRITICAMOS, INTENTAMOS CONTROLAR A LOS QUE SON DIFERENTES… porque no piensan como nosotros, porque pertenecen a otros grupos, religiones, culturas…  Porque consideramos que no son de los “nuestros”, sin darnos cuenta de que Dios puede actuar de distintas maneras, a través de distintas personas e incluso de los que no son de “los nuestros”.

Jesús nos lanza al reto de hacer valer su presencia y la acción de Dios, también en ambientes insólitos e imprevisibles  y en los distintos.

El Espíritu actúa con total  libertad, no se deja  aprisionar por nadie, ni nada. Y nos recuerda que los dones no están reservados para unos pocos, sino que Dios llama a cada persona, en su momento y circunstancia a arriesgarse a caminar con el Espíritu que sopla donde quiere, eso sí, se tiene que afinar el oído para escuchar verdaderamente su voz que nos invita a ser portadores de su mensaje y de su gracia. Jesús ha venido para todos y no para un grupo privilegiado.

Dios da su gracia también a personas que no caminan con nosotros como discípulos de Cristo, y que la fuerza del Espíritu actúa en la humanidad incluso fuera de los límites visibles de la Iglesia.

El viento sopla donde quiere, y oyes su voz, pero no sabes de dónde viene ni a dónde va. Así es todo el que nace del Espíritu” (Jn 3,8)  

Jesús libre y abierto nos hace reflexionar y examinar: ¿Acepto la verdad de los distintos, de los que piensan de otra manera, de los que no forman parte de nuestra Iglesia, pueblo, cultura, etc.? ¿Descubrimos y aceptamos lo bueno que hacen “los otros”?

Jesús dice: El que no está contra nosotros está a favor nuestro”.

Finalmente, el Evangelio de Marcos nos deja una lección clara sobre la apertura y la misericordia.

“Y el que os dé a beber un vaso de agua porque sois de Cristo, en verdad os digo que no se quedará sin recompensa”. Jesús nos hace ver que cualquier gesto, por pequeño que sea, hecho por amor a Cristo y a los hermanos tendrá su recompensa.

Nos pide vivir en profundidad nuestra fe, tomar conciencia de si somos o no somos indiferentes frente al sufrimiento del hermano, nos advierte de no escandalizar a los pequeños, nos invita a cortar de raíz todo aquello que nos aleje de Dios, de los otros  y nos llama a cuidar a los más pequeños, a los más débiles en la fe. Seamos don para los demás, sin esperar recompensa.

Pidamos para que, con humildad, los cristianos sepamos ser transmisores de la Palabra de Dios para que sea conocida por todos los hombres y no seamos escándalo para nadie.  Estemos abiertos para acoger a todos y presentarles a Jesús de Nazaret, camino, verdad y vida.

Como Moisés digamos: “¡Ojalá todo el pueblo del Señor recibiera el Espíritu del Señor y profetizara!”.

H. A.M.A.