Por muchos motivos, las hermanas capitulares nos dispusimos a celebrar la vida y la fraternidad; con el corazón agradecido, iniciamos nuestro camino hacia lugares significativos.
A nuestra llegada a Manresa, con los brazos abiertos, nos esperaban las hermanas de la comunidad. Con ellas compartimos la oración de la mañana. Con la emoción contenida en unísono se entonó el himno a las mártires para después venerar sus reliquias. La Priora provincial de San Raimundo de Peñafort, Hna. María Rosa Masramon presentó a las hermanas de la comunidad, la Priora de la comunidad dirigió a las hermanas capitulares unas palabras de agradecimiento. Nos invitaron a compartir con ellas un refrigerio y un bonito detalle.

De camino al monumento de las Mártires se leyó el relato del martirio del testimonio de nuestras hermanas, Rosa Josefa Jutglar i Gallach y Regina Pilar Picas i Planas. Recorrimos el camino de su martirio hasta llegar al monumento. Sentimos su presencia en nuestras vidas. Situarnos y pisar la tierra tiene un gran significado para nosotras, es tierra sagrada, en este lugar se derramó sangre de inocentes que son hoy en día una inspiración de fidelidad y valentía para nosotras.

En la subida a Montserrat nos deleitamos con hermosos paisajes acompañados del himno “La Rosa de Abril”. Entramos al santuario para saludar a La Moreneta y presentar nuestras plegarias.

Entre risas, bromas y celebración de la vida, compartimos un almuerzo muy fraterno.
El broche de oro, nuestro destino final, Gombrèn. Celebramos una eucaristía solemne con la comunidad en la iglesia parroquial donde fue bautizado el Padre Coll. Y no podía faltar el compartir fraterno; gracias Padre Coll por unirnos en tu nombre. Muchas gracias a todas las hermanas que hicieron posible este paseo.











