Congregación
“La experiencia me ha enseñado que uno solo nada hace sino fatigarse y sin fruto.”
San Francisco Coll
Quiénes somos
Qué hacemos
Dónde estamos
Testigos de la fe
Una respuesta a las necesidades de su tiempo
La Congregación de las Hermanas Dominicas de la Anunciata nació en Vic (Barcelona, España) el 15 de agosto de 1856 por iniciativa de San Francisco Coll.
Su fundador descubrió durante sus misiones populares una realidad preocupante: numerosos niños y jóvenes carecían de educación y formación cristiana, especialmente en las zonas rurales.
Ante esta necesidad, sintió la llamada de crear una congregación religiosa que uniera la predicación dominicana con la educación como herramienta de evangelización y transformación social.
Una misión que comenzó en 1856
Las primeras hermanas aceptaron el reto de anunciar el Evangelio a través de la enseñanza y la cercanía a las personas.
La nueva congregación nació con un propósito claro:
“Anunciar el mensaje de salvación a todos, especialmente a la niñez y juventud a través de la educación.”
Desde sus inicios, las Dominicas de la Anunciata apostaron por una formación integral que ayudara a construir personas libres, responsables y comprometidas con la sociedad.
Un carisma dominicano
Por ello, la Congregación vive su misión desde tres dimensiones fundamentales:
Contemplación
Una congregación presente en el mundo
Actualmente las Dominicas de la Anunciata continúan desarrollando la misión iniciada por San Francisco Coll en numerosos países.
La Congregación está presente mediante:
- Colegios y centros educativos.
- Proyectos sociales.
- Misiones evangelizadoras.
- Centros sanitarios.
- Casas de espiritualidad.
- Comunidades religiosas.
- Programas de pastoral juvenil y vocacional.
Nuestra misión hoy
La Congregación continúa respondiendo a los desafíos actuales mediante la educación, la promoción humana y el compromiso con la justicia, la paz y el cuidado de la creación.
